Javier Castellano, después del Travers S. (G1): “NUNCA VI UN CABALLO COMO ESTE EN MI VIDA”

Castellano agradece la victoria – Foto: NYRA

Yo tenía mucha confianza. Fui a orar todos los domingos porque él es un muchacho católico”, dijo lleno de alegría y satisfacción Javier Castellano, jugando con el significado del nombre del potro Catholic Boy (15, More Than Ready en Song of Bernardette, por Bernardini), poco después que ambos cruzaran ganadores la meta, en la disputa del Travers S. (G1, Saratoga, 2000m, 2:01.94) ayer sábado, 25 de agosto. Tal triunfo le convirtió en el jinete mayor ganador de la prestigiosa prueba para ejemplares de 3 años, que se disputa desde 1864, sumando su 6º triunfo.

“Básicamente, disfruté la conducción. Creo de Jonathan (Thomas) realizó un gran trabajo con el potro. Le doy todo el crédito a él”, agregó el virtuoso jinete, reconociendo la labor del entrenador que anexó la 2ª victoria clásica G1 de su joven carrera profesional, iniciada el año pasado.

Impresionado por la versatilidad y la clase que muestra Catholic Boy, el jinete venezolano afirmó con seguridad: “Nunca he visto un caballo como este en mi vida. Puede correr en arena y grama. Creo que es espectacular. Ganó un Grado 1 en la grama y un Grado 1 en la arena, apenas tiene 3 años, no se ven muchos como él”. Realmente emocionado, Castellano añadió: “He sido bendecido al ser parte de esto”, ya no en juego, refiriéndose, por supuesto, a la oportunidad que ha tenido de ser el jinete de Catholic Boy, no sólo en el Travers S. (G1), sino en sus últimas 3 actuaciones, donde además el potro ha demostrado una valerosísima forma de correr, amalgamándose de forma increíble a la guía de su jinete.

Ganador de 4.958 carreras en EUA y habiendo generado premios por US$309.708.944, el ahora mayor ganador de Travers S. (G1) en la historia (6 triunfos) suma hasta ahora 102 triunfos en clásicos G1, los dos más recientes sobre la silla de Catholic Boy, el potro que hoy le impresiona tanto. Sin dudas, su opinión tiene un gran peso específico y, más allá de lo religioso, parece necesario agradecer el encuentro con un ejemplar de tal clase. Un dúo espectacular parecen. ¡Suerte, Campeones!

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