¿Realmente es favorable que las potras corran preñadas?

La gran superficialidad con que se tratan algunos temas en la hípica, hace que las carreras de caballos estén llenas de preguntas sin respuestas, la mayoría de las cuales están destinadas a permanecer sin ellas, por tanto tiempo como se continúe con la actividad. Sin embargo, hoy por primera vez, una pregunta de este tipo (¿Realmente es favorable que las potras corran preñadas?) puede finalmente ser evaluada usando una evidencia estadística robusta, que nunca antes se había recogido o examinado.

Kevin Blake, Autor del Artículo Original y del Estudio

El efecto que tiene la preñez en el rendimiento en carreras de las yeguas ha sido objeto de discusión durante décadas. Todos los años sin falta, las potras ganan carreras en el período de 120 días, durante el cual se les permite correr después de quedar embarazadas. Existen muchos ejemplos de ello, ocurriendo desde los niveles más bajos de competitividad, hasta el más elevado nivel (Grado/Grupo 1), tales como los casos de Indian Queen (85, Electric en Taj Princess, por Taj Dewan) y Chinese White (05, Dalakhani en Chiang Mai, por Sadler’s Wells). Estos éxitos han servido para reforzar lo que es una teoría muy común, que el embarazo puede correlacionarse con progreso en el rendimiento en carreras de las potras.

A primera vista, la teoría parece tener mucho peso. Así como hay muchas evidencias anecdóticas de potras ganando en estado de preñez, hay explicaciones fisiológicas sobre por qué el embarazo podría conducir a unamejora en el rendimiento de ellas en carreras.

Es bien sabido que estar en celo puede afectar perjudicialmente tanto el comportamiento como el rendimiento en carreras de las potras. Así, el hecho de que dejen de estar en celo, una vez que están preñadas, es considerado un efecto positivamente significativo del embarazo en las potras. Además, el efecto calmante de la hormona progesterona, que se produce durante el embarazo también podría tener un impacto positivo en el rendimiento en carreras.

Dicho esto, siempre ha existido la posibilidad de que la percepción de esta correlación aparente sea exagerada, por el sesgo de confirmación causado por los fanáticos hípicos pendientes de estar informados o enterarse del hecho que una potra estaba preñada, después que ésta ganase una carrera. Observadores escépticos sugieren que es probable que haya un gran número de potras que corran en estado de preñez sin éxito, de las cuales el público hípico no tiene información. Así, privados de toda esa data, el conjunto completo de los datos sería otro y podría demostrar que la preñez no es la clave de la mejora que muchos aprecian.

Si bien ha habido conjeturas interminables sobre el tema desde ambos lados del debate, hasta ahora el asunto no ha progresado más allá de eso. La razón principal de esto es que aunque ha ocurrido en numerosas ocasiones, en múltiples jurisdicciones hípicas, nunca se ha obligado a los entrenadores a declarar si las potras bajo su cuido están embarazadas. Esta falta de información oficial ha hecho muy difícil que alguien obtenga una conclusión sólida, basada en pruebas sobre el asunto.

Sin embargo, eso no significa que se está destinado a permanecer sin respuesta. De hecho, creo que he respondido con un fuerte grado de certidumbre utilizando la data histórica que ha estado escondida, aunque a la vista, todo este tiempo..

Weatherbys requiere que los propietarios y criadores informen formalmente la última fecha en que su potra o yegua fue servida por un semental, así como también el resultado de dicho salto, incluyendo la fecha en que se estima  que daría a  luz. Así, en un procedimiento que no fue rápido ni fácil, fue posible obtener la información proveniente de Weatherbys y realizar la referencia cruzada con la base de datos, caso por caso, para identificar todas aquellas potras o yeguas que corrieron después de su última fecha de servicio y posteriormente llevaron su embarazo a término.

Incluyendo sólo a las potras o yeguas que llevaron sus embarazos a buen término, podemos estar casi seguros de cuales actuaron embarazadas en todas sus carreras, posteriores a la fecha de su último servicio. Por lo tanto, esta metodología no permite falsos positivos y proporciona un conjunto confiable de datos que pueden utilizarse para responder la pregunta que nos ocupa.

Como es el caso de cualquier estudio estadístico, uno de los requisitos más importantes es que haya suficientes datos recolectados, que permitan llegar a conclusiones que lo más confiables posible. Con ello en mente, examiné todos los datos correspondientes a un período de siete años, los cuales van desde principios del año 2009 hasta finales del año 2015. Esto dio lugar a la identificación de un total de 443 potras/yeguas que corrieron en Inglaterra e Irlanda en estado de preñez.

Una vez que este conjunto de datos fue aislado, el siguiente paso era implantar una metodología precisa para evaluar el rendimiento de sus carreras mientras estaban embarazadas. En términos básicos, se registró, en cada caso, el número de carreras y de victorias, posteriores a su última fecha de servicio. Después de eso, se registró el “mejor Racing Post Rating” mientras corrieron preñadas. Este número se comparó luego con su “mejor Racing Post Rating” de su campaña pre-embarazo. Aquí está lo que reveló la investigación:

Las 443 potras/yeguas realizaron un total de 1.549 carrerasembarazadas, un promedio de 3,5 actuaciones cada una y lograron una victoria, lo cual indica una tasa de incidencia del 8,26%. Para poner eso en contexto, debemos saber que dicha tasa de incidencia para toda la población de potras/yeguas en Inglaterra e Irlanda, en el mismo período, fue del 9,35%. Así, la tasa de incidencia de corredoras embarazadas fue 11,7% menor que la de las potras/yeguas no embarazadas. Este es una diferencia estadísticamente significativa, que tal vez no era esperada por muchos.

Lo que hace esto tan sorprendente es que aunque el embarazo no tuviera efectos positivos en el rendimiento en carreras, se esperaba que el porcentaje de corredoras embarazadas fuera mayor que el correspondiente a las no embarazadas, pues hay una impresión positiva acerca del desempeño del grupo de las preñadas. Además, es muy probable que la calidad y el pedigree de las elegidas para correr embarazadas están por encima de los de la población media de hembras, lo cual aseguraría que sus entrenadores cumplirían con un máximo 120 días para competir con ellas durante el embarazo, tratando de asegurar que en cada salida puedan recibirlas en el recinto de ganadores, y/o mostrar mejorías. Así, para ellos, un porcentaje de éxitos por debajo del promedio es una “verdad inesperada”.

Chinese White ganando el Pretty Polly S. (G1) en 2010 – Foto: Racing Post

Se encontraron resultados más sorprendentes cuando la muestra fue examinada en busca de la cantidad de corredoras embarazadas que mostraron mejorías. Sólo 67 de ellas (15,1%) realizaron sus mejores esfuerzos en estado de preñez, con una tasa de mejoría de 5,8 libras (de hándicap). Sólo 13 de ellas (2.9%) mejoraron 10 libras o más; y 23 libras fue la máxima mejoría mostrada por una preñada. Aunque no hay un medio adecuado para comparar estos porcentajes con los de la población general, tal como se hizo con el porcentaje de victorias antes, y pese a lo ampliamente aceptado del hecho que el embarazo trae consigo una mejoría en el rendimiento de las potras/yeguas en carreras, el 84,9% del grupo evaluado no mostró ninguna mejoría, lo cual es probable se convierta en una gran sorpresa para muchos.

Estadísticas similares se revelaron cuando se evaluó el comportamiento de las potras/yeguas que actuaron en carreras con obstáculos durante el mismo periodo de evaluación. Mientras que el grupo es más pequeño, con sólo 169 individuos a evaluar, su porcentaje fue 7,4% comparado con el 7,81% para todas las hembras de cuatro y más años en el mismo período. El porcentaje de aquellas que produjeron los mejores esfuerzos en carrera embarazadas fue de 12,4%.

Por lo tanto, en lugar de apoyar la visión comúnmente aceptada de que es positivo para una potra/yegua competir en estado de preñez, estos datos sugieren, contrariamente, que el embarazo podría realmente tener una influencia negativa en su rendimiento en carreras.

Si bien está por verse si esta nueva evidencia tendrá algún efecto en la popularidad que tiene preñar potras/yeguas mientras están en entrenamiento, aun así esperamos que esta evaluación sirva para informar mejor a los criadores, expertos y público en general, en su apreciación de tal hecho.

La teoría ampliamente creída de la “mejoría de la potra embarazada” ha escapado de un riguroso examen estadístico durante décadas, pero el estudio acá presentado inicia un largo camino para desacreditación.

NOTAS:

Las potras/yeguas que fueron devueltas al entrenamiento por haber abortado temprano, por haber parido o aquellas que no regresaron a las pistas, no fueron incluidas en la muestra. Aunque existe la posibilidad de que estuviesen preñadas cuando corrieron, no hay detalles específicos suficientes que permitan oficialmente certificar que lo estaban o no, por lo que para asegurar la integridad de la muestra fueron excluidas.

Las potras/yeguas que fueron devueltas por haber dado a luz un potro muerto, un potro que murió después del nacimiento o un potro que nació en el extranjero, fueron incluidas en la muestra de datos, ya que todas llevaron su embarazo a término, lo cual es lo relevante para este estudio.

Con respecto al período de tiempo utilizado para este estudio, vale la pena señalar que el porcentaje de triunfos de las hembras de 3 años y mayores, en Inglaterra e Irlanda, tuvo un significativo cambio, gradual a la vez, en los últimos 15 años. Así, aumentó desde un promedio de 7.76% entre 2003 y 2008, a un promedio de 9.35% entre 2009 y 2015. Es probable que esto sea atribuible al crecimiento del programa de carreras para potras y yeguas. Así, en un esfuerzo para hacer que este estudio sea lo más representativo posible de la situación y de la programación actuales, el período de siete años, entre 2009 y 2015, fue seleccionado, porque  el porcentaje de éxito de las potras/yeguas se mantuvo bastante estable en este periodo.

El estudio no incluyó datos del año 2016 porque la información proveniente de los criadores, referente a los servicios del año, estaba demasiada incompleta al momento de escribir.

Ganadoras de Grupo 1: Indian Queen (Ascot Gold Cup 1991), Chinese White (Pretty Polly Stakes 2010)

Ganadoras de Grupo 2: Fit For A Queen (Turfway Breeders’ Cup S. 1992), Cassandra Go (Temple Stakes y King’s Stand Stakes 2001)

Ganadores de Grupo 3: Redstone Dancer (Brownstown Stakes + Minstrel Stakes 2007), Grecian Dancer (Ridgewood Pearl Stakes 2008)

Uno de los casos más llamativos en este estudio fue Your Gifted (07, Trans Island en Dame Laura, por Royal Academy). Habiendo sido servida el 13 de mayo de 2011, la sprinter fue la que más veces corrió (15), fue la que más ganó (4) y mostró la segunda mayor mejoría (22 libras) entre todo el grupo de estudio, durante el periodo de 7 años cubierto. Por otra parte, el potro que produjo no demostró mucha habilidad en la pista. Your Gifted volvió a entrenar el año después de dar a luz y logró ganar cinco carreras más. Ella todavía está activa (8 años) y suma más de 100 actuaciones.

Por Kevin Blake

Traducción: Enrique Salazar

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