EUA: JASON SERVIS y JORGE NAVARRO podrían enfrentar condenas de 5 años de prisión

Todo ha sucedido muy rápidamente desde el primer momento en que se dio a conocer la presunta existencia de una especie de cofradía de 27 personas, en principio, que se dedicaban a utilizar drogas prohibidas en los Purasangres de carreras en EUA (e incluso en los Emiratos Árabes) con el fin de obtener pingües beneficios económicos. Jason Servis, hace menos de 2 semanas en la cresta de la ola tras la victoria del Campeón Maximum Security (16, New Year’s Day en Lil Indy, por Anasheed) en la I Saudi Cup, está en la amplia lista de acusados y fue detenido el mismo lunes, 9 de marzo, cuando salió a la luz pública la noticia. Lo mismo ocurrió con su colega Jorge Navarro, también un “exitoso” entrenador. Todo cambió en un tris para ellos y para sus 25 compañeros de acusación. Los 27 fueron arrestados. En el caso de los más conocidos, Servis y Navarro, se ha conocido que tendrán que estar en la Corte para conocer de los cargos en su contra el próximo 23 de marzo, mientras comienzan un régimen de libertad bajo fianza. A ambos, acusados ​​de dos cargos que conllevan una pena máxima de cinco años, se les permitirá declararse culpables o inocentes durante la lectura de cargos.

Jorge Navarro – Foto: Monmouth Park

Jim Margolin, director de información pública de la Oficina Fiscal del Distrito Sur de Nueva York, no confirmó ni negó que puedan ocurrir más acusaciones y arrestos, pero señaló que «la investigación está en curso«. En adición a ello, el prestigioso diario Daily Racing Form citó a una fuente que predijo que esta historia apenas comienza. “Esto se va a poner cada vez peor”, habría afirmado la fuente.

La Comisión de Juegos del estado de Nueva York anunció este martes, 10 de marzo, que se habían suspendido las licencias a 11 personas nombradas en la acusación, incluidos Navarro y Servis. También emitió una declaración, en la que afirmaba: “Estas acusaciones son preocupantes y van al corazón de la integridad de las carreras de caballos. Una vez que la Comisión se dio cuenta de la presunta conducta delictiva, contactamos de inmediato a la Policía del Estado de Nueva York y desde entonces hemos trabajado cooperativamente. Las carreras no tienen espacio para aquellos que buscan manipular los resultados a expensas del público apostador y la salud de los atletas equinos. Confiamos en que cualquier acusación comprobada será castigada severamente«.

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