Estableciendo su propio ritmo de carrera desde la propia largada, el castrado inglés entrenado en Hong Kong, se creció antes sus rivales, viniéndose de punta a punta en la Hong Kong Cup (G1), logrando su 1ª victoria clásica G1...
Luciendo los clásicos colores de Godolphin, el estadounidense sorprendió a propios y extraños y se vino de pararán pararán, de principio a fin, contradiciendo las apuestas que lo cotizaron 30-1.